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martes, 18 de noviembre de 2008

La Teoría del Gameboy, parte III

Hace como 1 año que escribí las dos primeras partes de la Teoría del Gameboy, y además hace tiempo no escribía en el blog. Lo tenía bien botado, y ayer me puse senti/nostálgico y me puse a leerlo, así que me motivé y decidí volver a escribir regularmente, aunque, como de costumbre, nadie lo lea; además le cambié el nombre al blog, como por 16121681515ª vez, pero prometo que este será el definitivo ;D.
Ahora retomaré la teoría (Para leer la 1ª parte click aquí, y la 2ª parte aquí).

Quedamos en que en la vida, así como en los videojuegos, yo soy una especie de protagonista, y toda la gente que se relaciona conmigo está programada de alguna forma, y si yo voy y le digo a uno "Oye, tu existencia está basada en función de mi relación contigo, tu existes solo cuando estás conmigo, y nada más, porque estás programado para eso.", él me respondería, "pero yo existo, tengo una vida aparte, en la que tu no siempre estás". Como yo no tengo forma de comprobar eso, lo creo, pero ¿Y si esa es la respuesta que deben darme para hacerme creer que es cierto, y evitar que yo piense que realmente está programado? Yo no tengo posibilidad de precenciar aquella vida que tiene él aparte de la mía, sin mí, porque si yo lo viera, ya dejaría de ser una vida sin mí, y pasaría a ser parte de su existencia basada en la relación conmigo, así que no contaría como prueba de que él tiene una vida aparte e independiente. Así que aquí la teoría se alinea con los empiristas más radicales como David Hume, y yo sentencio que si no tengo la experiencia de que aquel personaje secundario de mi vida tiene una vida aparte, eentonces está la posibilidad de que de verdad no tenga una vida.
Ahora, si esa persona está programada para relacionarse conmigo, y para responder aquella frase predeterminada de "yo sí existo...", entonces alguien debe haberlo programado. Dentro del mundo en el que me desenvuelvo, rodeado de estos personajes secundarios, se le llama Dios, o Destino, o Alá, o Mounstro de Espageti Volador, o etc. Hay infinitas formas de nombrar a ese creador, que representan la misma idea, pero yo casualmente, siendo el protagonista de este videojuego llamado vida, no creo en ninguna de esas cosas. Ahora bien, si la teoría fuera cierta, tendría que existir un programador, un creador, que maneja a estos personajes secundarios, tal cual un programador diseña un juego de video. Entonces, tal y como los videojuegos, ese programador, además de diseñar la totalidad de la vida de los personajes secundarios, también diseña todo el mundo y los eventos en función a un objetivo que debe cumplir el protagonista, en ese caso yo. Así como en Pokemon atrapamos monos feos para ganar la Liga, y en Super Mario matamos tortuguitas para salvar a la Princesa, yo también tengo que tener un objetivo. Eso significaría que todo lo que hago también está determinado. Y así como Mario no puede hacer un salto gigante y llegar al final del juego de una, yo tampoco puedo hacer algo para alcanzar el objetivo más rápido de lo que desea el programador, o hacer cosas que él no quiere. Mario no puede matar a Yoshi ni a Luigi, porque en el juego, al estar programado de tal forma, no existe forma de hacerlo. Yo también estoy determinado así de alguna forma, no puedo matar a los personajes secundarios que me rodean y me ayudan porque hay leyes que me lo impiden, y reglas éticas, etc. Esas leyes y reglas serían las que impiden que yo me salga del plan del programador, y me mantienen por el camino que él quiere que yo siga.

La teoría sería esa, aunque puede dar para mucho más, pero extenderla ya sería mucho jugo. Ojalá les haya gustado, y quizás otro día haga otra teoría loca xD pero por ahora me da paja :)

jueves, 25 de octubre de 2007

La Teoría del Gameboy, parte II


Click aquí para la primera parte.

Como dije anteriormente, la teoría se me ocurrió cuando noté que en los juegos de Gameboy, y en realidad en los videojuegos en general, sólo el protagonista, osea uno mismo, tomaba las decisiones, porque todos los demás personajes están ahí en función de lo que vive el protagonista.
¿Y si en la realidad fuera así? Puede que yo esté escribiendo esto siendo el protagonista del juego llamado mi vida, y que el lector que responda algún comentario diciendo "yo no soy un personaje secundario sin vida ni conciencia ni decisiones propias", sólo diga eso porque está de alguna forma programado para que diga eso, y así darme a mí la impresión de que en verdad el lector tiene vida, y estoy equivocado en mi teoría... pero no! jejeje, seguiré con la teoría.
Si entonces la vida fuera así, habría otro aspecto de los juegos que tendría que calzar. Cuando uno pierde, muere o se equivoca (en el juego) empieza de nuevo. A veces empieza de un poco más atrás, de donde lo guardaste, o si se te acaban todas las vidas empiezas desde el principio... ¿Y si lo que estoy viviendo ahora es una repetición? Puede que en mi vida yo me equivoque, o me morí, antes de llegar a una meta establecida, y entonces nací de nuevo para volver a vivir lo mismo, y entonces en aquel momento en que me morí, evitar esa muerte, para seguir. En SuperMario a veces saltabas encima de un tubito y de pronto salía una planta asesina y te mataba. Perdías un vida, y entonces empezabas de nuevo la etapa desde el principio, y al llegar al tubito ya sabías que la planta asesina iba a salir, y entonces estabas prevenido, y lo pasabas, y seguías. Sería lo mismo.

Entonces, si mi vida fuera siempre una repetición, y la gente que me rodea no tuviera un vida, más que aquellos momentos en los que se relacionan conmigo, todo lo que habría pasado antes de que yo naciera no sería cierto; sería como el prólogo del juego, donde te cuentan como Bowser secuestró a la princesa y entonces Mario debe salvarla: eso no lo viste, no lo jugaste, solo te lo cuentan. Aquí entonces entra la Teoría de la Mátrix, que en realidad no es mía, sino que es planteada en la película "Mátrix" (obviamente). Porque en la película la gente estaba conectada a la Mátrix, donde vivían una simulación ambientada a finales del siglo XX, y por lo tanto, la historia que a ellos les enseñaban en la escuela no era real, era el cuento que les narraban para que creyeran que la humanidad tenía un pasado, y por lo tanto hacerles creer que tenían un futuro. Pero la verdad es que siempre se repetiría la misma simulación en la misma época; la historia era una farsa.

Ya, seguiré después, profundizando en el tema de la historia, y viendo otro aspecto de los juegos que puede aplicarse a la vida.

miércoles, 17 de octubre de 2007

La Teoría del Gameboy, parte I

Ahora procedo a explicar una teoría que se me ocurrió hace tiempo, y que al fin voy a escribir, aprovechando de publicarla aquí en mi blog. Como es muy larga, la haré por partes. Ésta es la introducción.
La teoría del Gameboy es una teoría filosófica chanta que se me ocurrió un día jugando un juego de Gameboy, más específicamente "Pokemon Yellow", hace harto tiempo. Este juego consiste, obviamente, en ir atrapando Pokemones (los del juego, no estas weás que salen en el "Diario de Eva") a través de ciudades, y juntando medallas para después ganarle a los Maestros Pokemon de la Liga y ser el más bakán, como en todos los juegos. Y entonces en tu camino además de encontrarte Pokemones y atraparlos, también te encuentras con personas que te ayudan, te desafían a duelos, o te regalan cosas. Entonces fue ahí que me di cuenta que en el juego estas personas están siempre en el mismo lugar; mientras tu avanzas y recorres ciudades, juntas cosas, ganas experiencia, ellos se quedan ahí, esperando que aparezcas, y luego de que te relacionaste con ellos, se quedan ahí, sin hacer nada con sus vidas; el objetivo de sus vidas era hablarte, darte una Pokebola, o perder en una batalla contigo.
Si pensamos en otro juego, también ocurre lo mismo; en MarioBros las tortuguitas siempre venían hacia ti y tu las matabas; su vida era caminar hacia ti y morir. Al final siempre llegabas donde Bowser, que siempre esperaba en el mismo lugar, y lo matabas, salvabas a la princesa, que también estaba siempre en el mismo lugar, y ganabas. No hay ningún juego en que los enemigos y los demás personajes que no sean el jugador sean lo suficientemente inteligentes como para tener sus propias decisiones y su vida propia, porque están programados.
Entonces se me ocurrió: ¿Y si toda la gente y las cosas que me rodean están de alguna forma programadas para relacionarse conmigo, no tienen existencia propia, y sólo existen para ayudar a que mi vida se desarrolle? Si le digo esto a alguien me dirá "Pero yo existo, tengo mi vida y todo", pero... ¿Y si esa es la respuesta predeterminada que tienen que dar para que yo no piense en esto?

Continuaré con la reflexión después, pa que no sea tan largo todo. La próxima voy a desarrollar la teoría, y relacionarla con la "Teoría de la Matrix", que también se me ocurrió una vez.