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martes, 9 de julio de 2013

Cosechar lo que se siembra

Debo reconocer que hace mucho tiempo estaba esperando la oportunidad de poder escribir esta entrada, porque muchas reflexiones a lo largo de estos últimos tres años se mezclan con muchos recuerdos, decisiones, experiencias, errores, avances, conversaciones, risas y mucho trabajo. Hoy, al fin, puedo escribir esta entrada, para declarar desde un punto de vista muy personal lo que significa el triunfo de la Lista B Construcción Colectiva en las elecciones para la Federación de Estudiantes de la UNAP.
Durante todo el tiempo que he sido parte de Izquierda Autónoma, he experimentado aquella frase que una vez me dijo un amigo: "para hacer política, hay que tener cuero de chancho". Es cierto, uno no se mete a hacer política para que te tiren flores, te sonrían, o para tener muchos amigos. Quizás algunos sí, creen que eso pasa. Pero en realidad, es harto lo que se sacrifica, harto lo que se pelea, y harto mal se pasa a veces. Muchas de esas situaciones, las más 'difíciles', las viví con el Colectivo MovilizaT. Yo llegué desde Santiago, habiendo compartido un par de años de militancia en el ICEI de la Chile, queriendo llevar a Iquique lo aprendido en ese tiempo. Y en medio de las movilizaciones en contra de la termoeléctrica de Patache, cuando me vi arriba de un escenario leyéndole un discurso a 5000 personas movilizándose sin ninguna conducción política de parte de las organizaciones sociales de la ciudad, fue que me crucé con la gente del Movi. Yo sabía que había unos "autónomos" en Iquique, y que habían sido federación hacía un tiempo. Entonces los contacté, los vi ese día de mayo de 2011 en la marcha y quedamos de juntarnos. Mientras conocía al Oliva compartiendo un italiano, la Naira me miraba con desconfianza y me preguntaba sobre cómo era la cosa en Santiago, y entre los dos me contaban como estaban ellos, cómo estaba la política iquiqueña, y cómo estaba la UNAP. Básicamente estaba todo mal. Y de ahí en adelante, ser parte del Movi era cosa del día a día.
Intentar resumir todas las experiencias y emociones vividas ese 2011 junto con el Movi, en medio de las movilizaciones estudiantiles, serían imposible en la entrada de un blog. Basta con decir que mientras funábamos la sede regional de RN, mientras hacíamos un mitin afuera de la 1ª Comisaría de Carabineros por el asesinato de Manuel Gutiérrez, mientras colgábamos lienzos para el CONFECH en Iquique, mientras marchábamos, mientras sacábamos a Pp disfrazado de Piñera a la calle para entregar pasamanos, mientras hacíamos nuestros propios talleres de autoformación, mientras hacíamos todo lo que hicimos ese año, y nos movilizábamos, estuvimos convocando a gente que antes no se había interesado en la política. Y creo que ahí está la base de todo. Cuando conjugábamos nuestras formas de movilizarnos, con la crítica a la forma de hacer política en la UNAP y en la ciudad, estábamos convocando a gente que quizás ya se había rendido, que quizás ya pensaba que los de siempre iban a seguir por siempre haciendo lo mismo que hacían siempre. Pero de a poco fuimos haciendo lo que nuestro nombre invitaba a hacer: movilizarnos, y movilizando a los que no acostumbraban a hacerlo. Y eso hoy da sus frutos, eso hoy es lo que estamos cosechando.
Hacer política en Iquique no es fácil. Está cruzada por el caudillismo, y en gran medida por la violencia, y eso se expresa también en la política universitaria. Lo vivimos  y también, hay que decirlo, lo sufrimos. Cuando nuestra política significó la construcción colectiva, avanzaba horizontalmente, convocando gente, hasta que se topaba con el muro de la política sucia, de los acuerdos bajo la mesa, de la mentira y la hipocresía. A veces cometimos errores, cuando las pasiones nos llevaron a tomar malas decisiones, y el fervor de la convicción nos hacía mezclar la táctica con lo personal. Llegó un momento en que sentíamos tan fuerte lo que estábamos construyendo, tan profunda era la convicción, que la impotencia de toparse con los límites de la política tradicional varias veces nos hizo caer en esas malas prácticas que estábamos intentando erradicar. Pasamos por momentos muy tensos, pero con el tiempo, veo con satisfacción que supimos superarlos con la misma alegría con la que construímos día a día. ¿Cómo olvidar ese Claustro Interno del colectivo en Pica, donde incoscientemente estuvimos consolidando nuestras convicciones mientras compartíamos un disco de mariscos y una tarde de piscina?
Todo eso se transforma en experiencia, que como colectivo nos hizo crecer, quizás no tan cuantitativamente como quisiéramos, pero sí cualitativamente. Por que "lotear" nunca se nos hizo fácil, principalmente por las condiciones en las que estamos haciendo política. Un historial de elecciones truchas, federaciones ilegítimas, macuqueo del feo, caudillismo, violencia, vanguardismo, infantilismo y autoritarismo, han hecho que el enemigo a combatir sea, además, la profunda despolitización de los estudiantes de la UNAP, y de Iquique en general. A pesar de tener al fin las condiciones y la determinación para poder tomar la decisión de disputar la Federación, la incertidumbre era si se iba a lograr. ¿Cómo esperar que hubiera quórum si el estudiantado no tiene una "cultura" de las elecciones de federación? ¿Si gente que iba en segundo o tercero no había votado por una federación en toda su estadía en la Universidad? La disputa en esta elección fue contra la despolitización. Los votos los teníamos porque bastaba con cosechar lo que sembramos, y eso se tradujo en una aplastante victoria en las urnas. Pero alcanzar el quórum era una tarea muy difícil. A pesar de que nuestra lista fue validada, y al fin podemos decir que el Movi está en la Federación de la UNAP, lo que ocurrió en la elección es síntoma de lo que debemos combatir: el trabajo estará en politizar a los jóvenes iquiqueños. A eso es a lo que tenemos que apuntar. Y para eso, debemos volver a cultivar lo mismo que sembramos estas semanas. A movilizar, y politizar. A volver a creer en la acción colectiva como herramienta transformadora. Y yo, lejos, desde el otro lado de la cordillera, trataré de seguir haciendo todo lo posible por ayudar al colectivo MovilizaT a seguir este camino de revolución, compañerismo, alegría y autonomía.


Todas estas palabras las escribo con mucho cariño hacia mis compañeros y amigos el MovilizaT, porque sé que van a dar todo de sí para cumplir con esta tarea y con lo que se viene. También se la dedico en especial a mi amigo y compañero Rodrigo Oliva, porque todos estos años aguantó todo para llegar a este momento, por esos italianos, esas chelas y esas conversaciones; y también a mi amiga y compañera Naira, la Nairita, porque ella tiene toda la capacidad, fuerza y voluntad para ser la presidenta de la Federación, y desde ahí poder traer a la realidad todos esos sueños que compartimos. Un abrazo compañeros!

viernes, 21 de diciembre de 2007

Sobre como callaron al pampino


Patricio Rojas Ramirez fue el único pampino asesinado en la Escuela Santa María que tuvo una sepultura propia; nadie sabe donde están todos los demás obreros que mataron.
En la escuela hay un monolito feo y sucio, chico, que se está callendo a pedazos igual que la escuela.
Ahora está como de moda hablar de los pampinos, de la matanza, escuchar la cantata, etc, porque justo hoy se cumplen 100 años. Pero habemos muchos que le sacamos esta foto hace 2 años a Patricio Rojas, con pena; que cuando pasamos por la escuela Santa María sentimos impotencia por el olvido; que escuchamos la cantata con pena y a la vez esperanza. Y ojalá esto de conmemorar 100 años sirva para que aquellos que no están ni ahí, comienzen a recordar, y comienzen a reflexionar sobre como evitar que la historia se repita; la mayoría piensa "pero imposible que la historia se repita"... el 70 salió la Cantata, y Quilapayún cantaba "Quizás mañana o pasado, o bien en un tiempo más, la historia que han escuchado, de nuevo sucederá...", y 3 años después miles de personas asesinadas, torturadas, desaparecidas, a manos del gobierno militar. Así que hay que estar preparado, y dispuesto para luchar... así como los pampinos.

Y ahora mi pequeño y humilde homenaje, que ojalá algún día llegue a ser canción:

Sobre como callaron al pampino.

Narrador:

Ha pasado un siglo
Pocos lo sabemos
A muchos no interesa
lo que otros conocemos

Mataron a los pampinos
Mataron a los obreros
Mataron sus esperanzas
Con balas, ira y fuego

Pedían una vida digna
Pedían justicia y pan
Marcharon por el desierto
Lucharon hasta el final

Burgués:

En la escuela Santa María,
al lado de la Plaza Montt,
juntaron a los obreros,
la escoria de la nación

Los parias, la gente pobre,
creyeron tener derechos
¿De donde sacaron la idea
de aquello que dan por hecho?

De este mundo somos dueños
y la vida la manda el rico;
que ningún pobretón pampino
se atreva a cambiar lo dicho

No importa si marchan días
a través de la pampa ardiente
A la escuela los meteremos
y se encargará el teniente

Los hombres lujuriosos,
obreros y violadores,
a nuestras hijas mirarán
si no tomamos precauciones

No basta con encerrarlas,
el problema es el pampino,
quiere carne, ultrajarlas,
quiere robar, a eso vino

Obrero:

A eso no hemos venido
Para eso no hemos marchado
Queremos justicia ahora,
no seremos pisoteados

Ustedes que son tan ricos
¿que pierden con compartir?
Queremos que nuestros hijos,
puedan, felices, vivir

Es tanto el sacrificio
de picar a diario el salitre
Sin nada que lo compense,
imposible no estar triste

Es tanto el sacrifico
que a diario hace el pampino
para llenar los bolsillos
del pije, burgués y altivo

Si tan solo agradecieran
de una manera justa
aquel sacrificio terrible
de nuestra vida injusta

Pero el burgués no nos comprende
es la pampa nuestra amiga
la única que entiende
y que acompaña nuestra herida

Con ella hemos venido,
hemos bajado al puerto
Acá en Iquique queremos
que nos den lo que es nuestro

Justicia para el obrero
Justicia para el pampino
Justicia para los pobres
A eso hemos venido

Burgués:

Qué puede saber un pobre
sobre qué le corresponde
Quédense en sus casuchas
váyanse, no estorben

No rompan nuestra calma,
cobardes y sucios pampinos,
no se acerquen a nuestras casas
que con su esfuerzo construimos

Recuerden que aquí nosotros
a los obreros controlamos
Son ustedes nuestro rebaño,
haremos lo que queramos

Obrero:

Haga lo que quiera,
no le tenemos miedo
Yo como buen obrero
aquí en la escuela me quedo

No tememos a sus fusiles
Alzaremos nuestra bandera
Y aunque pasen mil años,
la pampa será un emblema

Su viento y su silencio
nos acompañan hasta el final,
y el sol de la pampa siempre
ilumina nuestra verdad

Somos hijos del salitre,
y así nos mantendremos,
y seremos el ejemplo,
luchando moriremos

Narrador:

La escuela ya está vacía
Iquique está en silencio
La muerte invade las calles
De aquel sábado negro

Veintiuno de diciembre
De mil novecientos siete
Dispararon los fusiles
Trayendo consigo la muerte

Mataron a los pampinos
Mataron a los obreros
Mataron sus esperanzas
Con balas, ira y fuego

Pedían una vida digna
Pedían justicia y pan
Marcharon por el desierto
Lucharon hasta el final

En la escuela Santa María,
al lado de la Plaza Montt,
juntaron a los obreros,
los mataron sin razón

Iquique fue el sufrimiento
del pampino consecuente
Iquique pasó a ser tumba
de la pampa y de su gente

Cien años han pasado
de aquella ocasión,
y los que recordamos
traemos esta canción

Que nunca se repita
la historia de los pampinos
Ni perdón ni olvido,
en honor a los caídos

Que paguen los que matan
Que paguen los culpables
Que pague todo aquel
que sea responsable

Fueron hijos del salitre
Fueron hijos de la pampa,
y allí su sangre mancha
al caliche que descansa

Cien años han pasado,
y cien más pasarán,
y siempre recordaremos
a los hijos del salar

Que dieron su vida pobre
por creer y luchar
Que dieron su vida noble
sin dejar de luchar.

martes, 21 de agosto de 2007

Don Quijote

Hace 2 años (mas o menos) se presentó este video de homenaje al quijote. Ahora que el mejor invento del siglo llamado Youtube lo permite, puedo subirlo y presentarlo en este blog.

Primera parte:




La parte intermedia fue en vivo, actuada, donde el protagonista (El "flaco Quijada", de apellido Quintana) llegaba al escenario con el libro, y le hablaba a este, culpándolo de ser la causa de sus problemas, pues al leer el Quijote su mente idealista comenzó a llevar a cabo acciones nobles en su pequeña sociedad, que era el colegio, pero la gente en vez de verlo como un ejemplo y como una buena persona, lo veían como un ñoño, y se burlaban de él. Entonces decide despojarse del idealismo, y se va del escenario a buscar a su amigo Pancho Sanchez.

Parte final:




Idea y Guión: Mario Guzman, Juan José Cerda, Rafael Rodríguez (yo)